Ciudad Romana de Valeria: a 20 minutos de Cuenca,
tiene una topografía similar a la de la capital, situada
en un paraje agreste entre las hoces de los Ríos Gritos
y Zahorra. Conserva los restos de un grandioso foro.
Bajo el suelo de la plaza principal del centro cívico
de la ciudad, construido en varias alturas, se ocultan cuatro
espectaculares cisternas.
La plaza está rodeada por pórticos, Tabernae, Basílica,
Templos y un espectacular Ninfeo. El Ninfeo era uno de los muros
de contención del Foro, y se convirtió en la mayor
fuente ornamental del imperio romano, a base de nichos alternantes,
esculturas, mármoles y agua.
Este atípico enclave se completa con casas colgadas, cisternas,
etc, y continúa en la iglesia parroquial, la mayor Iglesia
románica de la Provincia, entre cuyos muros podemos ver
un resumen de la historia valeriense, pinturas barrocas y artesonados
renacentistas.
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